Primavera en Chile: cómo reorganizar la rutina para aprovechar los días más largos
Una terapeuta ocupacional de Santo Tomás entrega claves para sumar bienestar a la vida cotidiana con la llegada de la primavera.
Con el retorno de la primavera, los días se alargan, las temperaturas suben y los parques vuelven a llenarse de gente. Pero más allá del cambio en el paisaje, esta época del año también trae una oportunidad concreta para muchos chilenos: replantear cómo están organizando su tiempo y recuperar actividades que el invierno dejó postergadas.
Así lo plantea Carolina León Valladares, terapeuta ocupacional y académica de la Universidad Santo Tomás, quien señala que la primavera puede funcionar como un punto de partida natural para revisar nuestras rutinas y devolverles espacio a aquellas cosas que realmente nos importan.
«Las actividades significativas son las que se conectan con nuestros intereses, valores y necesidades reales. No hace falta hacer grandes planes: puede ser simplemente salir a caminar, cuidar plantas en el balcón, cocinar en familia o destinar unos minutos del día a algo que genuinamente disfrutemos», explica la especialista.
En un país donde las largas jornadas laborales y los tiempos de desplazamiento —especialmente en ciudades como Santiago, Concepción o Valparaíso— consumen buena parte del día, el ocio suele quedar al final de la lista de prioridades. León Valladares advierte que eso tiene un costo real en el bienestar de las personas, y propone un enfoque distinto: tratar el descanso activo y la recreación como compromisos concretos dentro de la agenda, no como algo que ocurre «si sobra tiempo».
Para lograrlo, la académica sugiere algunos pasos prácticos:
- Identificar los momentos del día con mayor disponibilidad horaria, aunque sean breves.
- Comenzar con cambios pequeños y sostenibles: reservar 15 minutos para leer, escuchar música o salir a caminar.
- Elegir actividades que realmente tengan sentido personal, no las que «se supone» que hay que hacer.
- Aprovechar la luz natural disponible en la tarde, algo que durante el invierno simplemente no existe.
La primavera chilena llega, además, acompañada del horario de verano, que este año adelanta los relojes y extiende aún más las horas de claridad por las noches. Ese margen extra de luz puede ser, según la especialista, el mejor aliado para quienes quieren incorporar nuevos hábitos sin sacrificar el sueño ni las responsabilidades diarias.
En definitiva, el mensaje es claro: el bienestar no es un lujo ni una meta lejana. Con pequeños ajustes en la rutina, la temporada que comienza puede marcar una diferencia real en la calidad de vida de las personas.