Santo Tomás convoca a gobierno, academia y empresas para debatir el futuro de la tecnología educativa en Chile
El IP Santo Tomás reunió a autoridades del Ministerio de Ciencias, expertos del Banco Mundial y empresas tech para fortalecer la educación.
En un encuentro que reunió a autoridades de gobierno, académicos y representantes del sector privado tecnológico, el Instituto Profesional Santo Tomás impulsó esta semana una conversación estratégica sobre el rol de la tecnología en la educación chilena, con miras a construir un ecosistema más colaborativo e innovador que impacte directamente en la formación de los trabajadores del país.
El encuentro contó con la participación de figuras clave del mundo público y privado. Entre ellas destacaron Carolina Rossi, subsecretaria del Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación; Alejandra Villarzú, experta en educación técnico-profesional de la Subsecretaría de Educación Superior; y las máximas autoridades de la institución organizadora: Claudia Peirano, rectora nacional de la Universidad Santo Tomás, y Juan Pablo Guzmán, rector nacional del IP-CFT Santo Tomás. Desde Washington D.C., se conectó de forma remota Alejandro Caballero, especialista principal en educación del IFC del Banco Mundial, lo que evidencia el alcance internacional que Chile puede proyectar en esta materia.
Para el común de los chilenos, este tipo de instancias tiene consecuencias concretas: la calidad de la formación técnica y profesional incide directamente en las posibilidades de empleo, los salarios y la capacidad de adaptarse a mercados laborales en permanente transformación. En ese contexto, la subsecretaria Rossi fue enfática al señalar que la educación superior de excelencia es "fundamental para enfrentar los desafíos que tenemos por delante", y que la tecnología actúa como un habilitante que permite innovar y mejorar los procesos formativos.
Entre los principales objetivos del encuentro se identificaron los siguientes ejes de trabajo:
- Compartir experiencias entre instituciones educativas, empresas tecnológicas y organismos del Estado.
- Detectar desafíos comunes en la implementación de tecnología educativa a nivel nacional.
- Explorar modelos de colaboración público-privada que aceleren la innovación en las aulas.
- Posicionar a Chile como referente regional en el desarrollo de soluciones educativas de alto nivel.
La iniciativa cobra relevancia en un momento en que la automatización y la inteligencia artificial redefinen las competencias que el mercado laboral exige. Chile enfrenta el desafío de cerrar brechas de formación, especialmente en regiones y en sectores técnico-profesionales, donde la adopción tecnológica aún es desigual.
Este primer encuentro se perfila como el inicio de una agenda más amplia. La presencia del Banco Mundial en la conversación sugiere que podrían abrirse puertas a financiamiento y cooperación internacional para proyectos concretos, lo que representaría una oportunidad significativa para escalar las mejoras en el sistema educativo chileno.