Solo uno de cada seis profesores se siente valorado en Chile: las claves que todo joven debe conocer antes de elegir pedagogía
Un informe de la OCDE revela que solo el 16,7% de los docentes chilenos siente que su profesión es valorada socialmente.
Este viernes, en el marco del Día del Profesor, los datos no invitan precisamente a la celebración: según el informe Education at a Glance 2026 de la OCDE, publicado a fines de septiembre, apenas el 16,7% de los docentes en Chile siente que su profesión es valorada por la sociedad. La cifra está por debajo del ya modesto promedio de la organización, que alcanza el 21,7%, y retrata una crisis de reconocimiento que golpea a uno de los pilares fundamentales del sistema educativo del país.
El dato resulta especialmente preocupante si se considera que Chile depende de sus profesores para enfrentar brechas de aprendizaje que persisten desde antes de la pandemia. Sin embargo, el mismo estudio entrega una señal contradictoria: el 45,7% de los docentes chilenos declara estar satisfecho con su salario, porcentaje que supera el promedio OCDE de 38,7%. Es decir, el problema no sería principalmente económico, sino de estatus y reconocimiento social.
Esta paradoja tiene consecuencias directas en las aulas del futuro. Las cifras del Consejo Nacional de Educación (CNED) muestran una caída sostenida en el interés de los jóvenes por estudiar pedagogía: la matrícula de primer año en Educación Básica se desplomó desde los 5.548 estudiantes en 2005 hasta apenas 1.861 en 2026. Menos vocaciones se traducen, en el mediano plazo, en menos profesores disponibles para las escuelas del país.
Para Sergio Gómez, psicólogo clínico especializado en adolescentes y coach vocacional, el problema también está en cómo los jóvenes toman esta decisión:
"Hay estudiantes que descartan la pedagogía porque escucharon que es mal pagada, y otros que la eligen solo porque les gustan los niños. Ninguna de las dos razones alcanza para tomar una decisión informada", advierte Gómez. Según el especialista, lo que falta es mirar la profesión con datos reales y con honestidad sobre lo que implica estar frente a un curso día a día.
Y la realidad del aula es exigente. La OCDE señala que el 91% de los profesores en Chile debe calmar a sus estudiantes con frecuencia, frente al 72% registrado en el promedio de los países miembros. Además, el 46% de quienes abandonan la docencia en Chile tiene menos de cinco años de experiencia, lo que sugiere que la deserción ocurre justo cuando los docentes noveles se encuentran con la sala de clases real.
Antes de postular a una carrera de pedagogía, los expertos recomiendan considerar al menos los siguientes factores:
- Conocer las cifras actualizadas sobre salarios, condiciones laborales y valoración social de la profesión.
- Distinguir entre motivación general y decisión concreta: gustar de la enseñanza puede conducir a múltiples caminos, desde educación parvularia hasta roles educativos fuera del aula.
- Observar el trabajo real de un docente antes de decidir, idealmente haciendo visitas o voluntariados en establecimientos educacionales.
- Analizar la especialización que más se ajusta al perfil propio: educación básica, diferencial, media por asignatura u otras modalidades.
En un país donde la calidad de la educación sigue siendo un debate urgente, atraer y retener a buenos profesores depende tanto de políticas públicas como de que los futuros estudiantes lleguen a la carrera con expectativas claras y bien fundamentadas.